mayo 18, 2011

I


La calle estaba en silencio. El ruido de unos pasos rápidos seguía una sombra grande y delgada. Una luz naranja cubría como un velo espeso el ambiente y a lo lejos se veía un pequeño negocio como una isla en un desierto obscuro. Su luz titilaba al compás de pequeñas polillas suicidas. Se acercó y asomó sus manos sudorosas en el mostrador, que sacó de mangas cubiertas de mucha lana. Hizo un gesto de paz con los dos dedos de su mano izquierda. Con su mano derecha, y casi completamente apoyado en el mostrador, sacó del bolsillo de su buzo un par de billetes verdes que puso sobre la mesa, y sobre estos su otra mano. En la esquina desde la cual venía vio lo que parecía ser dos figuras apoyadas sobre la pared de una de las casas. Se notaba a la distancia que una de ellas, la más grande, abrazaba a la más pequeña, y por algunos instantes no se notaba movimiento alguno. En la acera del frente vio un pequeño perro de color indistinguible subirse suavemente sobre un canasto de basura, y husmear por muchos lados un buen rato. Suspiró. Perdió la mirada en la cafetera que estaba dentro desprendiendo el aroma de un café expreso de medianoche y el sonido burbujeante del agua hirviendo. Extendió su mano con los billetes y al frente le dejaron el café y dos sándwich de jamón y queso. Tomó la bolsa con los panes dentro, y con un café en sus manos emprendió el regreso. Pasó caminando nuevamente frente a las figuras que se fundían en la sombra de la obscura pared, y cuando estuvo a unos metros, sus pasos se hicieron lentos. Miró con detención, casi como buscando reconocer alguna cara en ese conjunto de tonos grises. Una luz descompuesta comenzó a parpadear justo encima de él, que en el siguiente instante se arregló iluminando el tramo en el que se encontraba de pie. Recobró su paso veloz al tiempo en que volteaba su cabeza hacia adelante y abajo nuevamente, pero sus ojos permanecieron girados un par de segundos; Los observó atentamente, y sintió que cuando volteó sus ojos hacia adelante, ellos se acomodaron he integraron nuevamente a la acera. Su mirada ya estaba clavada dos metros adelante y abajo, fundida con la sombra que proyectaba y los accidentes de la ruta. Su café lo quemó y pareció desconcentrarlo de la situación que acontecía a sus espaldas. Sin duda el dolor del agua hirviendo calmó su espíritu, pero en un momento de fragilidad, en un instante, saltando al vacío de saberse haciendo algo indebido, volteó rápidamente su mirada acompañado con la sensación general de un calosfrío, y bajo la luz tenue que había comenzado a funcionar hace unos momentos atrás, no vio absolutamente nada. Las dos sombras besantes se habían fundido en un mar de obscuridad, con una isla en medio que cada vez se veía más lejana, y parpadeante.

mayo 08, 2011

Sentado en el mismo lugar...
Cambié Julio por Mayo.
Te cambié a ti por un espacio vacío.
Cambié un anticucho por un cigarro.
Tú cambiaste a la persona.

Cambié esperar cosas de la gente por vivir el día a día.

mayo 01, 2011

Estaba aquí, de pie, esperando dar lo mejor de mi; estaba seguro que era el único, el que deseaban. Estuve ahí, respirando en frente de tu nariz, apretando mis labios para no morderte, afirmando mis brazos para no abrazarte, diciéndole a mi cabeza que yo ya no era el autorizado. Tratando de entender todo. Con pena de saberme no valioso para tenerte, sintiendo lo afortunado que es él de tener tus besos; y más que eso, la posibilidad de besarte cuando quiera.

Estaba ahí, mordiéndome los labios para no besarte, afirmándome los brazos para no abrazarte, apretándome el corazón para no quererte.

enero 07, 2010

Primera entrada del 2010, 4 años escribiendo y continúo...

"El tiempo se llevará consigo el viento y de sueños se cubrirán las noches, de salir dejará el sol un día y quizás aquel lo que busco encuentre sobre el obscuro horizonte al que con profundo pavor temo..."

diciembre 06, 2009

Un poco de amor

Nadie pensaría que esas miradas cruzadas, en ese instante aquel dia de marzo tendrían un fecha de vencimiento tan extensa, como un pescadito congelado de aquellos que no me gusta comer, porque tu sabes, nunca me gustó el pescado, y tu mujer de pelo negro tes blanca aros redondos y bolso azul, me hiciste comer pescado una ves y desde esa ves sigo comiendo. Tu estabas ahi, yo estaba ahi. Nos miramos un instante, habia gente al rededor, pero esos segundos de contacto visual que no estaban separados por más allá de un metro fueron suficientes. Suficientes para muchas cosas. Fueron cálidos, reconfortantes, tranquilos, pausados, de un sentimiento intenso, abrumador. Senti nervio. En ese instante quise pasar toda mi vida contigo, quise concocerte, quise quererte en ese mismo minuto. Quien pensaría que esa sensación seguiría rondando el aire de la facultad, desde fuera de los baños hasta el patio de aquellos naranjos que nunca florecen. Así, cada ves que pienso en eso te miro a mi lado, y recuerdo como ha pasado el tiempo y el aire que respiro sigue estando cargado de aquel sentimiento abrumador de querer quererte. Y te quiero.

octubre 07, 2009

Cuando te das cuenta de que vives.

116 entradas en el blog...pucha que escribo cosas. De aquellas cuantas serán valorables y cuantas serán piedras hundidas en un mar de cemento que algún maestro dejo junto al nuevo edificio.

Tengo un tema super sincero que tratar esta noche.
Hablar de la vida. De como va pasando, como nos deja, como nos rodea, como nos hace pensar, como nos sorprende, como nos entristece.

Todos los seres humanos llegamos al mundo en medio de una cultura pre-existente, que en cuestión de meses y años, comenzamos a dominar a la perfección; y es que además tenemos la capacidad cognitiva y biológica para hacerlo. Pero no basta sólo con llegar a este mundo y vivir, y es que no pasa mucho tiempo antes que nos demos cuenta que llegamos para irnos. Y comenzamos un tren de conductas que nos llevan por el mejor "camino", y parte de ese camino es conocer la verdadera realidad del ser humano: un ser que a veces puede ser despreciable, egoísta, uraño, esquivo y solitario. Llegamos a este mundo y aprendemos que somos seres humanos, una especie libre de forjar su propio destino.

Que es la vida sino esta sensación de estar vivos. Que es la vida sino reconocer vida en todo lo que vemos. Que es vida sino este pedazo de tiempo asignado por regalo. Que es la vida sino esta gran oportunidad de vivir; y cada uno la vive como quiere, porque al igual que existen seres repudiables, los hay buenos, excelentes, impecables.

Yo decidí el día en que me di cuenta que vivo ser un ser de luz, es decir, aquel que piensa que no vivimos por siempre, que no hay vidas más allá de la muerte...que solo tenemos el ahora y el presente, sólo hasta que nuestras células decidan apoptosis. Hasta ese día vivo el camino que yo quiero...y conozco gente, que ya lo vive.

Vivo mi camino contigo porque se que eres lo mejor que me podría haber pasado al nacer.